Dentro de las nuevas propuestas del cine, su formato
digital es una de las más atractivas hoy por hoy, además de económica en
comparación con el rodaje en cinta de 35mm.
En un comienzo, la propuesta y gran disputa entre la
televisión y el cine, alrededor de 1950, debido a que la televisión estaba
consiguiendo un mayor éxito que el cine, lo que conllevó a una variación en las
dimensiones de la pantalla, para así exhibir de una manera más práctica y
atractiva, mejorando en gran magnitud el campo visual humano (140° de eje
Horizontal y 90° de eje vertical). Ejemplos son el usado Cinemascope, Cinerama
y Vista Vision, cuyas proporciones variaban 1,66:1 y 2,4: 1, en comparación al
cine contemporáneo que se rueda en 1,85:1.
La proporción 1,78:1 ó 16:9 – como se la
conoce mejor – corresponde a un promedio entre las diversas pantallas anchas
cinematográficas y fue adoptada como parte del estándar internacional de
televisión de alta definición (HDTV), en 1984.
Hasta ese momento, la HDTV no era digital. Se había buscado como el Santo Grial televisivo desde los años 1930, y la obtuvo la Japan Broadcasting Corporation, NHK, en forma analógica, desde 1964.
Por su parte, los grandes acuerdos de estandarización digital se lograron en el seno de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), cuando se acordó, en 1997, un nuevo estándar global para la teledifusión digital terrena (DTTB), que resultaría en la llamada DTV o televisión digital, y en la convergencia de un solo estándar de producción para HDTV basado en el formato High Definition Common Image (HD-CIF).
El estándar describía una técnica revolucionaria capaz de ofrecer casi el doble de resolución de los estándares en los sistemas de televisión en color, sin distorsiones de imagen y color.
Hasta ese momento, la HDTV no era digital. Se había buscado como el Santo Grial televisivo desde los años 1930, y la obtuvo la Japan Broadcasting Corporation, NHK, en forma analógica, desde 1964.
Por su parte, los grandes acuerdos de estandarización digital se lograron en el seno de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), cuando se acordó, en 1997, un nuevo estándar global para la teledifusión digital terrena (DTTB), que resultaría en la llamada DTV o televisión digital, y en la convergencia de un solo estándar de producción para HDTV basado en el formato High Definition Common Image (HD-CIF).
El estándar describía una técnica revolucionaria capaz de ofrecer casi el doble de resolución de los estándares en los sistemas de televisión en color, sin distorsiones de imagen y color.
La Recomendación 709 de la UIT estableció una resolución,
igual o mejor que el estándar de película de 35mm y hasta 16 canales de sonido
con calidad digital. El formato HD-CIF quedó caracterizado como un formato
único de captura de imágenes de alta definición para cualquier aplicación, el
cual usa una sola matriz de muestras (1080 por 1920) independiente del número
de campos y cuadros usados.
Por supuesto, Lucas no fue el único que vio las ventajas de usar la HDTV en la industria de Hollywood. La comunidad de cine independiente en los Estados Unidos ya había comprobado las ventajas de la adquisición en alta definición (HD), y para el año 2000 ya estaba en auge el uso de cámaras de HD, portátiles, para abaratar costos de producción y obtener resultados sorprendentes.
Por supuesto, Lucas no fue el único que vio las ventajas de usar la HDTV en la industria de Hollywood. La comunidad de cine independiente en los Estados Unidos ya había comprobado las ventajas de la adquisición en alta definición (HD), y para el año 2000 ya estaba en auge el uso de cámaras de HD, portátiles, para abaratar costos de producción y obtener resultados sorprendentes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario